De desconocidos a habituales: convertir el wifi de invitados en una base de clientes
Cases
La mayoría de los negocios físicos tienen el mismo punto ciego: un flujo constante de personas entra, compra algo y se va, y ninguna de ellas acaba en un sistema con el que puedas hablar después. El wifi de invitados lo soluciona sin hacer ruido.
El montaje
Una cadena de cafeterías con cinco locales colocó un portal cautivo con su marca delante de la red de invitados. Para conectarse a internet, el visitante introduce un correo y marca una casilla de consentimiento clara. Eso es todo lo que se pide —un único campo— y se ejecuta mediante un flujo conforme al RGPD.
Qué cambió
- Ahora cada visita llega a un único perfil de cliente, con su frecuencia y recencia.
- Los visitantes que llegan por primera vez reciben un mensaje de bienvenida; los habituales que se alejaron reciben una recuperación.
- Las campañas se miden por las visitas de regreso reales, no solo por las aperturas de correo.
En tres meses, la cadena tenía una base consentida de varios miles y un aumento medible en la tasa de regreso, construida por completo a partir del tráfico que ya recibía.